El objetivo de Roger Sadowsky siempre ha sido perfeccionar un diseño de bajo ya de por sí exitoso, introduciendo mejoras detalladas. Junto con la electrónica que desarrolló, Roger Sadowsky ha logrado elevar el sonido del bajo jazz a un nuevo nivel. Nunca estridente ni penetrante, con unos graves potentes pero nunca embarrados, unos medios contemporáneos pero no demasiado agresivos y unos agudos dulces y etéreos.